Edo es una de las ciudades más pobladas del mundo. Allí viven nobles, artistas, cortesanos,
campesinos y samuráis. Entre los habitantes de esa ciudad se encuentra Tetsuzo,
más conocido como Hokusai, un artista de más de cincuenta años que ocupa su tiempo
creando sorprendentes obras de arte. Lo que mucha gente desconoce es que la tercera de
sus cuatro hijas, Oei, una joven terca e independiente, realiza anónimamente muchas de
las obras que se le atribuyen a su padre.