Jugar es un verbo que se utiliza poco y se conjuga menos. Casi ya a mitad del siglo XXI y las pantallas amenazan cada vez más con hacerse con la palabra amigo (da igual el género). Esta historia titulada Miércoles es verdad y ficción a la vez. Un texto al que le gustaría detener el avance de los juegos & x0201C;on line& x0201D; en favor de los juegos tradicionales, populares, incluso & x0201C;in mind& x0201D;.
& x0201C;Todos los días ocurren cosas excepcionales& x0201D;. No hay que esperar a leer este libro el miércoles. Puedes hacerlo mañana. Pasado ya es tarde.
Unas ilustraciones libres, excepcionales para un texto para pasárselo en grande.