La historia de México ha estado marcada de manera indeleble por la fatalidad geográfica de tener una frontera de más de 3.000 Km con la primer potencia mundial, Estados Unidos que desde 1890 es su primer socio comercial y más de diez millones de mexicanos viven en su territorio. El libro analiza las ventajas para unos de esta interdependencia y por otra parte la pérdida de identidad que esto supone y la deriva de convertirse en un especie de "Estado libre asociado".