El Memorial de los libros naufragados cuenta la historia casi increíble pero completamente cierta del hijo menor de Cristóbal Colón, Hernando, quien procuró igualar o incluso superar los méritos de su padre creando una biblioteca universal, la más extraña y variadísima colección de materiales impresos, desde libros, manuscritos y panfletos hasta estampas, folletos, partituras, pósteres de tabernas y un largo etcétera.