Una mirada perspicaz y compasiva a la mujer que fue fiel a una de las figuras más escandalosas de su siglo, y el retrato de un matrimonio inexplicablemente longevo.
El marqués de Sade, célebre por sus escritos obscenos y su crueldad sexual, se casó con una mujer piadosa. Una esposa que, a pesar de las constantes infidelidades de su marido y de que su enlace respondía a la unión del capital económico y social de dos familias, lo amó con devoción durante treinta años, soportando traiciones, encarcelamientos y crisis políticas.
Renée-Pélagie de Montreuil, marquesa de Sade, sobrellevó su caótico matrimonio con una entereza casi exasperante, rayana en el masoquismo. Dio al escritor tres hijos y un amor incondicional, toleró su comportamiento desaforado, editó sus manuscritos, intentó ayudarlo a escapar de la cárcel por medios legales e ilegales, y actuó durante décadas como su única confidente y amiga. Hasta que no pudo más.
Este matrimonio de opuestos, que coincidió con los estertores del Antiguo Régimen y el estallido de la Revolución francesa, cobra vida gracias a la pluma de Margaret Crosland, quien muestra cómo los Sade simbolizaron la decadencia de la vieja aristocracia y reconstruye la lucha de una mujer por conquistar una parcela de independencia dentro de los estrechos límites de su clase social.