Gladys Ilarregui ha obtenido con este libro el XXXVIII Premio Carmen Conde de Poesía escrita por mujeres.
Dibujos de las yemas
Las yemas de los dedos recuerdan ese rostro,
recuerdan la saliva, recuerdan la textura de la sábana,
las yemas de los dedos sacan fotografías de los
espacios, en implacables caricias con los marcos,
los muebles, la fibra de las telas,
la toalla amarilla que colgaba fresca
el hueco en la mirilla de la puerta.
Las yemas de los dedos arman y desarman
los viajes cotidianos por el tiempo que sube y
baja en la piel con una interminable persistencia.
Es en las yemas donde guardas árboles, hojas
caídas, dulzura al tocar la ciruela, fiesta al
abrir de par en par un pan con sus ojos azules.