Editorial Anaya
Colección Clásicos - Clásicos A Medida, Número 0
Lugar de edición
Madrid, España
Fecha de edición febrero 2018 · Edición nº 1
Idioma español
EAN 9788469836071
176 páginas
Libro
encuadernado en tapa blanda
Dimensiones 170 mm x 240 mm
Gulliver viaja a fabulosos lugares como Liliput, donde le atraparán sus diminutos habitantes; o Brobdingnag, poblado por gigantes; o la isla voladora de Laputa, donde viven disparatados científicos; o al país de los houyhnhnms, donde los caballos dominan a los hombres. Un clásico de aventuras pero también una dura sátira sobre el comportamiento de los hombres.
Tradicionalmente considerada como una obra de lectura infantil y juvenil, " Los viajes de Gulliver " de Jonathan Swift va mucho más allá de este nivel y nos sitúa ante una visión crítica de la sociedad inglesa de mediados del siglo XVIII, con el objeto de hacernos reflexionar a jóvenes y a mayores sobre una época aparentemente de esplendor (la Ilustración), pero que en el fondo lo era de decadencia y estaba bien necesitada de reformas que trajeran mayor bienestar al hombre y le hicieran más feliz.
Jonathan Swift (Dublín, 1667 1745) cursó estudios en el Trinity College y se ordenó sacerdote anglicano en 1695 tras una fallida experiencia como diplomático profesional en Inglaterra. Aunque inicialmente se alineó ideológicamente con el partido liberal, sus importantes diferencias de criterio con sus compañeros de filas lo llevaron a militar en el partido tory (conservador), cuando éste logró el poder en Inglaterra en 1710. En 1713 fue nombrado deán en la catedral de San Patricio, en Dublín. Los años siguientes, hasta que perdiera sus facultades físicas y psíquicas en el último lustro de su vida, están marcados por un sentimiento de soledad y amargura personal cada vez mayor, en contraste con una fama literaria creciente y con una inmensa popularidad como defensor de la causa irlandesa. Su epitafio, escrito por él mismo, reza: Aquí yace el cuerpo de Jonathan Swift, déan de la catedral, en un lugar en que la ardiente indignación no puede ya lacerar su corazón. Ve, viajero, e intenta imitar a un hombre que fue un irreductible defensor de la libertad.
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