Una imagen de Argentina vista por los viajeros ingleses que miraron esa tierra -para ellos de mágico exotismo- desde su propia visión del mundo y lineamientos culturales. Esas mismas pautas se anticiparon o asemejaron a las que emplearon los escritores fundacionales de la literatura argentina, todos ellos lectores y deudores de esa peculiar crónica de viajeros. ¿Cómo se explica esta circunstancia? Adolfo Prieto busca la respuesta examinando los relatos de esos viajeros ingleses, así como las obras de Juan B. Alberdi, Esteban Echeverría, José Mármol y Domingo Sarmiento, autores que supieron asumir la mirada de un viajero, interpolar anécdotas y narrar románticamente los singulares paisajes argentinos y su gente.