Las relaciones entre los mozárabes y los
musulmanes en España, durante los siglos de
la Edad Media, protagonizaron uno de los capítulos
de mayor interés para la historia de
nuestro país: el de la islamización de la entonces
Península Ibérica. La incursión musulmana
del año 711 significó el ascenso al poder de unos
nuevos gobernantes que conquistaron
numerosos territorios cristianos e impusieron entre sus
pobladores la religión mahometana.
Es en este contexto cuando surge la figura del mozárabe,
para referirse al cristiano de origen
hispanovisigodo que vivió en territorio de