Profundo en su sencillez, Alexandre Lacaze recorre su infancia y su memoria, y nos muestra cada una de las cicatrices que hay en su cuerpo quizás la más dura, o al menos la última, es la terrible enfermedad que hoy felizmente va quedando superada . Pero también nos habla de la bondad del ser humano como luz en la oscuridad del mundo , de nuestro lugar en la creación y de la única fuente de verdad que disponemos: el amor. La obra ha sido magníficamente ilustrada por la artista Granada Arias. (www.mundonada.com). Alexandre Lacaze es intérprete, compositor y profesor y doctor en Historia del Arte. Sus canciones tienen una marcada presencia literaria que entremezcla dulzura y rabia, fuerza y delicadeza, y ha sido comparado por su voz y personalidad con artistas de la talla de Jeff Buckley o Dominique À.