Las princesas de nuestra infancia se han quedado rancias y los lectores de la actualidad no entienden por qué se quedan esperando a un príncipe que las rescate. ¿Qué sucedería si estas mujeres tuvieran un momento de lucidez que las hiciera despertar, tomar las riendas de su vida y romper con ese rol lánguido y aburrido