Horacio Quiroga nació en Salto, Uruguay, en 1878, y murió en 1937, en Buenos Aires.
Aficionado a la bohemia y atraído por el Modernismo, llevaría el relato rioplatense a su madurez.
Invitado por Leopoldo Lugones visitó las ruinas de San Ignacio en la selva misionera; tal experiencia tropical le
proporcionó el escenario predilecto de sus cuentos.
Poe, Maupassant, Kipling y Chéjov son los modelos que reconoció en el Decálogo del cuentista.
En 1917 publicó Cuentos de amor de locura y de muerte, que obtuvo un gran éxito.
Sus libro Cuentos de la selva (1919), destinado a los niños, y El salvaje (1910) consolidaron su prestigio.
En 1921 publicó los relatos de Anaconda, a los que siguieron El desierto (1924) y Los desterrados (1926).