Durante más de cien años dos grandes potencias en expansión se enfrentaron en la península ibérica: Roma y Celtiberia. Mientras Roma acababa de someter a Cartago fijó sus ojos en Hispania, una tierra rica, con los enormes recursos que necesitaba la República en plena expansión por el Mediterráneo. Francisco Romeo, arqueólogo del Gobierno de Aragón, narra el descarnado y largo enfrentamiento entre los sofisticados militares celtíberos y las legiones romanas que acabaron imponiéndose. La humillación del ejército romano y la forja del mito de Numancia.