A los nueve años, se traslada con su padre a Beijing para estudiar en el conservatorio. Después de años de intensas horas de estudio, Lang Lang se presenta a numerosos concursos internacionales que gana. Gracias a ello se traslada a Estados Unidos donde estudia en el Instituto Curtis de Filadelfia. Este es el viaje por el crecimiento personal y el desarrollo de un niño prodigio, un músico con un talento excepcional.