La visión del Juicio (1821), considerada la mejor obra de lord Byron, con permiso de Don Juan , arranca con la parodia de un poema de Robert Southey donde el poeta narraba, con gran cursilería, el ascenso a los cielos del rey Jorge III. Pero una vez dispuesto el teatrillo paródico a Byron se le dispararon los poderes visionarios de manera que además de calcinar la reputación de Southey examinó la tramoya del poder, de la moral, del arte y de la ambición de su tiempo.
Completa el volumen una selección significativa de su lírica breve, donde recuperamos al Byron más romántico.