SIGLO IX. El joven obispo
Frodoí y un grupo de
colonos franceses llegan
a Barcelona, una tierra
maldita y misteriosa en los
confines del Sacro Imperio.
Son tiempos convulsos y los
recién llegados tendrán que
lidiar con una ciudad en
decadencia, esclava de las
conspiraciones, venganzas
y ambiciones de la nobleza.
Frodoí y sus fieles aliados
harán lo imposible para
salvar Barcelona, amenazada
por las salvajes hordas y los
sarracenos, una ciudad en la
que conviven la espiritualidad
religiosa y la superstición