Aquellos que ya conozcan El último de Cuba y El hombre de negro encontrarán en esta última entrega de nuestro autor un nuevo desafío a su capacidad lectora construido a base de intertextos, juegos de palabras y citas cuyo fin último es situar el poema a medio camino entre lo jocoso y lo trágico, entre lo grave y lo ligero, entre lo impertinente y lo penetrante . Álvaro Fierro