Detrás de lo que fuimos, somos y seremos, siempre están el agua y su búsqueda. Siempre está la sed.
En un lugar de la Mancha, hace miles de años, surgió la primera sociedad hidráulica de nuestro continente. Mucho tiempo después la sed llenó esas tierras de viñas y olivos. En ellas nació Virginia Mendoza, antropóloga y periodista cuya historia está sutil y sorprendentemente ligada a la falta de agua. Escrito desde uno de los puntos de Europa más amenazados por la desertización, este libro conecta de forma emocionante los últimos descubrimientos cientí?cos y arqueológicos con un sinfín de relatos heredados insólitos y coloridos que hablan de quiénes somos . La sed nos persigue y nos impulsa, nos hizo nómadas y sedentarios,asistió al origen de las civilizaciones y a su colapso, y no ha dejado ni dejará de acompañarnos. La sed nos une.