Esta es una de las obras más importantes de León Bloy (1846-1917).
En ella desenmascara con total libertad de consciencia la decadencia, hipocresía y crueldad de su sociedad.
Georges Bernanos escribió que Bloy, a causa de su exaltación, puede parecer incongruente, pero que en realidad su pluma se mueve inspirada por el Espíritu.