En un Estados Unidos cercano en el tiempo, la democracia ha dejado de ser un sistema de representación para centrarse en la optimización. VM accede al poder junto a su esposa Igne, estratega brillante y opaca, impulsados por una inteligencia artificial diseñada para observar, calcular y corregir el comportamiento humano. Lo que se inicia como una herramienta electoral evoluciona hacia una infraestructura que gestiona decisiones individuales y colectivas, prometiendo estabilidad a cambio de reducir la incertidumbre. Pero a medida que el sistema se expande, también lo hacen las grietas: tensiones íntimas, lealtades frágiles y traición. Lejos de estar todo bajo control, emergen espacios que escapan a la lógica de los datos y cuestiones que ningún cálculo puede resolver.