La organización de la cultura va más allá de los usos fragmentarios de Gramsci y propone una revisión de su pensamiento a partir del estudio integral de los Cuadernos de la cárcel (1929-1935). Frente al Gramsci más esquemático de la hegemonía cultural , Manuel Romero rescata la potencia teórica de su filosofía de la praxis y esboza la imagen de un pensador poliédrico que aportó claves fundamentales para comprender el despliegue histórico, institucional y antropológico del capitalismo.