A Lucas le encantan las muñecas.
Cuando sus padres le regalan una, el pequeño se emociona y corre a jugar con ella.
En el parque, un niño del colegio se la quita para hacerle rabiar y ¡la muñeca se rompe! De los autores de ¡Vivan las uñas de colores!, una tierna historia que nos recuerda que no hay cosas para niñas y cosas para niños.