La latitud del roce de la poeta argentina Lila Zemborain, compuesto entre 2009 y 2014, reúne textos que exploran la capacidad del lenguaje para decir los cinco sentidos. Inspirado en parte por la lectura de El sabor del mundo de David Le Breton, el libro se sumerge en la experiencia de la pérdida especialmente a partir del sentido del tacto, expandido desde la superficie de la piel hacia otros cuerpos o la ausencia de ellos, y desde allí hacia el espacio que los rodea diseminado en lo intocable. El concepto central del roce va más allá de lo literal y a lo largo de la lectura adquiere sentidos inesperados, como la posibilidad de tocar la luna con las manos a través de una pantalla. Tres imágenes creadas por Zemborain abren cada sección del libro: La extensión de la mano , La pantalla de mi frente y La latitud del roce , secciones que alternan la prosa poética con la poesía. La exploración sensorial abarca tanto la écfrasis visual como la écfrasis de las superficies que conforman nuestros cuerpos, las cuales dan textura a nuestros sentimientos, a nuestras palabras y a nuestras más calladas obsesiones.