¿De qué manera, a lo largo del siglo XX, los católicos interpretaron, justificaron y, en ocasiones, sacralizaron el recurso a la violencia política? ¿Cuál fue su contribución a las iniciativas insurreccionales en un siglo marcado por guerras mundiales, nacionalismos, procesos de descolonización, conflictos ideológicos y genocidios? Los mecanismos de legitimación resultan especialmente complejos cuando la violencia no es ejercida por el Estado, sino que se dirige contra él, situando a los protagonistas de estas acciones en una zona gris entre las categorías de terrorismo y lucha de liberación . Escrito por una reconocida historiadora del catolicismo contemporáneo, La fe armada analiza casos de estudio procedentes de diferentes contextos geográficos, todos ellos con un denominador común: el papel central que desempeña la religión católica, desde Irlanda del Norte hasta España, pasando por México, Filipinas, Colombia y Ruanda. La autora muestra cómo las fuentes teológicas, los modelos de martirio y los símbolos de la tradición cristiana han contribuido a dar sentido moral a la violencia y a presentarla como una acción realizada en nombre de Dios. Adoptando una perspectiva global y transnacional, el libro ofrece nuevas herramientas para comprender la relación entre religión y violencia política.