Una inolvidable historia de amor, y de la valentía necesaria para romper con los prejuicios.
¿Volverán alguna vez los escritores a escribir con esa peculiar mezcla de seguridad y lucidez que caracteriza a Edith Wharton? E.M. Forster
Una sátira deliciosamente mordaz de las costumbres y las normas sociales Además de ingeniosa, Wharton era también una gran narradora. The New York Times
Una de las más hermosas historias de amor, una historia sutil de cómo lo perdemos todo por no perderlo todo, y a la vez la centelleante crónica de un mundo cerrado, elegante, puritano, el de la Nueva York que se abre paso entre ritos, murmuraciones y reglas, a través del siglo XIX. Eduardo Torres-Dulce, Zenda
El joven Newland Archer pertenece a la refinada clase alta neoyorquina de finales del siglo xix. Además del brillante futuro que le espera como abogado, acaba de prometerse con la bella May Welland, y sabe que ese matrimonio le garantizará su lugar en el universo de estrictas convenciones sociales en el que se mueve. No sospecha que la llegada de la prima de May, la exótica y bella condesa Ellen Olenska, trastornará las cosas. Divorciada, independiente y atrevida, Ellen no encaja en esa sociedad elitista y llena de prejuicios. Su ingenio y su determinación harán que Newland se vea irresistiblemente atraído por ella. Y que vivan una extraordinaria y apasionada historia de amor en la que emergerán cuestiones imprevistas, como la dificultad de romper con la tradición, el arrojo para tomar las decisiones correctas, o el conflicto entre dos mundos: el de las viejas familias patricias norteamericanas y el de los nuevos ricos.