La biblioteca de Alexander Pechmann alberga una joya especial: un volumen con las páginas amarillentas, el lomo desgastado y la cubierta de lino rojo manchada, como si hubiera estado durante meses a la deriva en un bote salvavidas. Se trata de la novela favorita de su tatarabuelo, marinero, al que se remonta la fascinacion familiar por la literatura maritima que se ha transmitido de generacion en generacion. En este extraordinario ensayo, el autor rastrea esta querencia, explorando las conexiones e influencias que unen obras celebres a otras mas reconditas, y nos invita a realizar un intrepido viaje por los siete mares de la literatura, donde desde los tiempos de Odiseo navegan barcos fantasma y rugen temibles tormentas, se producen naufragios, se amotinan tripulaciones y prolifera el contrabando. En definitiva, el quimerico lugar que promete el descubrimiento de infinidad de tesoros.