Un lúcido e intenso acercamiento al compositor que influyó en Debussy y Falla, indispensable para entender el devenir musical de la España actual El paso del tiempo no ha hecho más que robustecer las leyendas que corren alrededor de la vida de Isaac Albéniz, uno de los compositores españoles más brillantes del siglo pasado, autor de la zarzuela Pepita Jiménez y de Iberia, su obra cumbre. Su precoz genialidad a los cuatro años tocaba el piano con maestría y el desinterés público por corroborar las historias fantásticas que se le atribuían hicieron de Albéniz una figura enigmática, muchas veces vista como ajena a la escena musical española.