La idea de identidad, hoy tan manida y viciada, es sin embargo un concepto clave cuando hablamos de democracia. Necesita urgentemente una revisión, y eso hace Lledó en este libro, donde la contrapone a otra noción esencial (a la que la identidad está íntimamente ligada), la de amistad entendida, entre otras cosas, como un componente esencial de la democracia. Emilio Lledó rastrea ambos conceptos en las fuentes clásicas, trazando las conexiones entre ellos y sus sucesivas interpretaciones, y, al hacerlo, ofrece una teoría sorprendente y útil para la vida moderna.