Leo Spitzer practicó lo que a él le gustaba llamar la semántica histórica , una actividad de la que constituye un cabal ejemplo el presente tratado. Semántica histórica es el término con el que designa una peculiar combinación de lexicografía e historia de las ideas. Spitzer siempre se concentra en las palabras cultas clave de nuestra civilización e investiga con toda libertad en la historia de la teología, la filosofía, la música, la literatura, las bellas artes, la ciencia y la superstición.