La situación que hemos vivido ha mostrado los descosidos del sistema educativo y ha puesto de mani?esto lo alejado que este se halla de la realidad. Se ha desvelado la in?exibilidad del currículo: es este el que ha de adaptarse a la realidad, no al revés. Quizás lo que haya que hacer ahora es hacerse nuevas preguntas: ¿Qué herramientas necesitan los niños y las niñas? ¿Qué carencias encontramos en la educación que hemos recibido? ¿Servirá lo que hemos vivido para re?exionar o volveremos a la educación prepandemia como si nada hubiera pasado? Tenemos que aprovechar este momento para replantearnos la educación que queremos. Si hay algo que está claro, es que todo comienza en la educación.