Médico del Gran Rey Artajerjes II y su familia, Ctesias de Cnido tuvo acceso privilegiado durante su prolongado servicio a mucha información, así como a numerosas y ricas tradiciones orales, sobre los territorios integrados en un imperio que abarcaba desde Chipre o Líbano hasta áreas de Afganistán, Turkmenistán y al propio valle del Indo. Tras regresar a la Hélade, Ctesias terminó de redactar una serie de obras que conservamos de forma fragmentaria: por un lado, las Relaciones de la India (Indiká), pero, sobre todo, las Historias de Persia (Persiká). A caballo entre la incipiente historiografía y lo que luego será la novela, esta obra no solo nos acerca a la historia y la cultura de la Persia aqueménida, sino que también nos muestra cómo los griegos representaron la alteridad persa y, por oposición, cómo se vieron a sí mismos.