Pensar en la sociedad actual es pensar en un capitalismo individualizante que busca que nos centremos siempre en nosotrxs mismxs. Si nosotrxs estamos bien, entonces nada más importa. Si algo nos angustia, tenemos que volver a nuestro eje. Trabajar en nosotros, desapegarnos del mundo, buscar el disfrute, vivir el presente ¿Qué lugar puede tener la filosofía en este contexto? ¿Qué rol debe cumplir? ¿Qué otra cosa sino la hipocresía mantiene en en pie a las sociedades?
"Si tuviera que imaginar la religión ideal para el capitalismo global, sería la que de manera irónica llamo budismo occidental. La lección básica es que no debemos involucrarnos en la realidad social por completo, que debemos aprender a refugiarnos en la paz interior. Ni siquiera intentemos comprender lo que sucede, solo resignémonos. Se trata de una espiritualidad vacía en el sentido de que no nos exhorta a cambiar nada".
Formado por artículos periodísticos, Hipocresía mantiene el típico humor ácido y sarcástico del autor para analizar la sociedad contemporánea.