En esta novela gráfica hay dos voces.
Una es la de Bef, que narra un camino personal que reconocerán todas las personas cercanas a un niño con capacidades diferentes.
La otra es la de María, que habla con la potencia y la belleza de un instrumento musical desconocido.
Solo hay que aprender a escucharla.
Un conmovedor testimonio gráfico sobre la paternidad, la discapacidad intelectual, el amor y la esperanza.
La irrupción de María en la vida de Bef marca un antes y un después.
No solo como padre, sino como padre de una persona que padece autismo.
Un viaje sorprendente acerca de este trastorno y de cómo afecta a la gente que lo padece y a quienes la rodean.
Bef recorre su vida, la de su exesposa Rebeca y su hija María, y asegura: Creo que hacía falta difundir información de esta condición mental, que es muy compleja, que no sabemos por qué sucede, y difundir el reto que tienen las personas con autismo y quienes son cercanos a ellas y el impacto que tiene esto en el resto de nuestras vidas.
Habla María busca ser una carta de esperanza para todas las personas que tienen familiares con esta condición".