El fútbol nos sirve para enseñar valores a nuestros niños y jóvenes, que aprenden a jugar en equipo y a compartir responsabilidades y esfuerzos . De la introducción de Vicente del Bosque
¡Fútbol! Mucho más que un juego nos propone un viaje a través de la historia y de la sociedad con una premisa inapelable: la vida es juego y el fútbol es amistad.
Desde la más tierna infancia, jugamos incansablemente a dar patadas a cualquier objeto esférico que se ponga delante de nuestros ojos y de nuestros pies. Dar patadas a una lata de refresco en el recreo, una piedra en el camino o una bola de calcetines anudados en el salón de casa, resulta un acto instintivo y reflejo tan antiguo como la humanidad. A través de la historia, el fútbol ha desarrollado su propia historia. Historias que se cruzan y nos cuentan cómo, por ejemplo, el tlachtli de mayas y aztecas era un acto ritual que llegaba a impedir guerras fratricidas. o cómo, sin ir más lejos, el hurling inglés de la edad Media constituía una multitudinaria y caótica celebración carnavalesca prohibida sin éxito por reyes y sacerdotes (que jugaban al hurling en privado). el fútbol posee una serie de claves escritas y no escritas que es preciso conocer, si deseamos aprender jugando a una de las actividades deportivas más hermosas y fascinantes que ha inventado el ser humano.