Frente al relato hegemónico sobre la Constitución de 1978, el de una Constitución exitosa, que
recoge las modernas tendencias del constitucionalismo europeo y que ha dado pie a la época
de mayor desarrollo social y económico de la historia de España, existe otra lectura no tan
entusiasta, ciertamente crítica, que pone de relieve tanto las limitaciones con las que nació la
Constitución en términos democráticos y de garantía de derechos como su posterior desarrollo
conservador, cuando no con claros tintes autoritarios. Abordar de forma rigurosa y divulgativa
esa visión crítica, tantas veces excluida del debate público, es el objetivo de este libro.