Rescata Diego Vadillo en este magnífico trabajo la trayectoria estética y literaria de este contador de historias, pues esta y no otra cosa era nuestro autor, absolutamente necesaria en nuestro tiempo para recuperar la ( triste ) figura de nuestro hidalgo tierno de relumbrón, castellano, aunque no manchego. Repasa, con su prosa personalísima las etapas, señas de identidad y obras más sobresalientes de este autor imprescindible en la segunda mitad del siglo XX.