A lo largo de la historia numerosos pensadores han tratado de explicar cómo se relaciona la mente con el mundo sensible. Uno de los revolucionarios fue el filósofo Immanuel Kant, quien sostenía que los conceptos del espacio y del tiempo son formas de percepción que nos permiten distinguir el mundo exterior. En ese contexto, la noción kantiana resulta ser compatible con la física moderna, en especial con la nueva realidad descubierta por la relatividad y la mecánica cuántica. Esta es la tesis planteada por este libro. Aquí el autor sugiere la posibilidad de situar en el esquema filósofo kantiano los postulados físicos recientes que no se amoldan al sentido común .