¿Aún es posible la metafísica o es mejor dedicar todos los esfuerzos a conseguir la propia felicidad? De responder a esta pregunta se ha ocupado, en buena medida, la reflexión filosófica de los últimos cien años. Mientras que Heidegger considera que la metafísica ha tocado a su fin, Jaspers defiende que es el único camino que tiene el conocimiento humano para alcanzar la trascendencia. En este sentido, la comunicación con el otro, a través del diálogo racional, se convierte en una posible vía de acceso a lo inefable. Y aunque esto resultara imposible y constituyera un fracaso intentarlo, al menos estaría prestando un servicio impagable a la sociedad: cuestionar que cada individuo se enclaustre en el mero ser-ahí , que destruye la esencia de lo humano. Cuando en 1927 Heidegger publicaba Ser y tiempo , muchos empezaron a plantear que la filosofía abandonaba el pasado y se abría a la lógica de un pensamiento nuevo. Frente a esta posición generalizada, algunos pensadores como Jaspers criticaron la insuficiencia de los planteamientos en boga y defendieron una filosofía de la existencia donde la búsqueda de la verdad y la implicación política luchaban por abrir grietas en el muro de la finitud y de la desesperanza. Karl Jaspers (1883-1969) fue psiquiatra, psicólogo y filósofo. Su amplia y variada obra enriquece y ofrece nuevas vías de futuro a la filosofía contemporánea.