Ante una evidente crisis contemporánea de la lectura y de la escritura en su país, Anne- Marie Chartier voltea el pasado para analizar el proceso de integración a la cultura escrita que, en los últimos cuatros siglos, han seguido en Francia. La escolarización y la obligatoriedad de la educación han perseguido diferentes objetivos a lo largo de la historia: crear buenos cristianos, buenos ciudadanos y ahora buenos empleados capaces de desarrollarse en un espacio laboral competitivo. Sin embargo, la masificación de la educación trajo consigo problemas no imaginados, como la aparición de los analfabetos funcionales al tiempo que se consideraba ganada la lucha contra el analfabetismo.