Ensayos de Teodicea

Sobre la bondad de Dios, la libertad del hombre y el origen del mal

Ensayos de Teodicea

Leibniz, Gottfried Wilhelm

Editorial Abada
Colección Lecturas de filosofía, Número 0
Lugar de edición Madrid, España
Fecha de edición noviembre 2015 · Edición nº 1

Idioma español-francés

EAN 9788416160112
944 páginas
Libro Dimensiones 165 mm x 235 mm


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P.V.P.  44,00 €

Sin ejemplares (se puede encargar)

Resumen del libro

Esta es la primera edición española bilingüe de los Ensayos de Teodicea, el único libro que Leibniz publicó en vida y por el que fue principalmente conocido hasta el último tercio del siglo XVIII. La obra, culminación de su vasta trayectoria intelectual, constituye un colosal intento por mostrar que nuestro mundo ha de ser, y efectivamente es, el mejor de los posibles, eximiendo así a Dios de toda responsabilidad sobre el mal. Para justificar tal tesis Leibniz expone con detalle sus doctrinas capitales: sobre la posibilidad, la necesidad, la determinación, la contingencia y la libertad, entablando un pormenorizado debate con los grandes filósofos y teólogos contemporáneos suyos, y con muchos de los precedentes.
La presente edición incluye un extenso estudio introductorio y un aparato crítico de notas e índices de nombres y materias que sin duda permitirán al lector abordar del modo más eficaz el imprescindible texto de Leibniz.

Biografía del autor

Gottfried Wilhelm Leibniz, a veces von Leibniz[1] (Leipzig, 1 de julio de 1646 - Hannover, 14 de noviembre de 1716) fue un filósofo, lógico, matemático, jurista, bibliotecario y político alemán.

Fue uno de los grandes pensadores de los siglos XVII y XVIII, y se le reconoce como "El último genio universal". Realizó profundas e importantes contribuciones en las áreas de metafísica, epistemología, lógica, filosofía de la religión, así como a la matemática, física, geología, jurisprudencia e historia. Incluso Denis Diderot, el filósofo deísta francés del siglo XVIII, cuyas opiniones no podrían estar en mayor oposición a las de Leibniz, no podía evitar sentirse sobrecogido ante sus logros, y escribió en la Enciclopedia: "Quizás nunca haya un hombre leído tanto, estudiado tanto, meditado más y escrito más que Leibniz... Lo que ha elaborado sobre el mundo, sobre Dios, la naturaleza y el alma es de la más sublime elocuencia. Si sus ideas hubiesen sido expresadas con el olfato de Platón, el filósofo de Leipzig no cedería en nada al filósofo de Atenas."[2] De hecho, el tono de Diderot es casi de desesperanza en otra observación, que contiene igualmente mucho de verdad: "Cuando uno compara sus talentos con los de Leibniz, uno tiene la tentación de tirar todos sus libros e ir a morir silenciosamente en la oscuridad de algún rincón olvidado." La reverencia de Diderot contrasta con los ataques que otro importante filósofo, Voltaire, lanzaría contra el pensamiento filosófico de Leibniz. A pesar de reconocer la vastedad de la obra de éste, Voltaire sostenía que en toda ella no había nada útil que fuera original, ni nada original que no fuera absurdo y risible.

Ocupa un lugar igualmente importante tanto en la historia de la filosofía como en la de las matemáticas. Inventó el cálculo infinitesimal, independientemente de Newton, y su notación es la que se emplea desde entonces. También inventó el sistema binario, fundamento de virtualmente todas las arquitecturas de las computadoras actuales. Fue uno de los primeros intelectuales europeos que reconocieron el valor y la importancia del pensamiento chino y de China como potencia desde todos los puntos de vista.

Junto con René Descartes y Baruch Spinoza, es uno de los tres grandes racionalistas del siglo XVII. Su filosofía se enlaza también con la tradición escolástica y anticipa la lógica moderna y la filosofía analítica. Leibniz hizo asimismo contribuciones a la tecnología y anticipó nociones que aparecieron mucho más tarde en biología, medicina, geología, teoría de la probabilidad, psicología, ingeniería y ciencias de la información. Sus contribuciones a esta vasta lista de temas está desperdigada en diarios y en decenas de miles de cartas y manuscritos inéditos. Hasta el momento, no se ha realizado una edición completa de sus escritos, y por ello no es posible aún hacer un recuento integral de sus logros.





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