Un libro que arroja nueva luz sobre este episodio poco conocido de la II Guerra Mundial y devuelve la voz, a través de testimonios directos, a los deportados que lo sufrieron en primera persona.
El llamado Tren Fantasma fue uno de los últimos transportes que durante la ocupación alemana de Francia trasladaron a decenas de miles de personas, por motivos raciales o políticos, hacia los campos de exterminio nazis. El convoy partió de la estación de Toulouse el 3 de julio de 1944 con cerca de 550 deportados hacinados en vagones de ganado, de los que casi la mitad eran españoles, la gran mayoría exiliados en Francia tras la derrota republicana y en muchos casos vinculados a la resistencia. El Tren Fantasma arribó finalmente a Dachau el 28 de agosto, 57 días después de su partida, tras un viaje caótico y extremo que no todos consiguieron superar. A los pocos días de llegar, las mujeres fueron trasladadas a Ravensbrück.
El hambre, la sed, el calor, los fusilamientos en tránsito, las evasiones algunas exitosas, otras fallidas , los bombardeos de la aviación aliada, los sabotajes de la resistencia que intentaba detenerlo, los avances y retrocesos, las caminatas, los cambios de tren e itinerarios, convirtieron el trayecto en una infernal odisea con destino al horror de los campos nazis.