Oí entonces cómo se alzaba su voz, atronando detrás de la llameante luz, y caí y me cubrieron resplandecientes olas de fuego. Mientras me hundía en las profundidades, oí que el Rey de Amarillo susurraba a mi alma:
-¡Qué terrible es caer en manos del Dios viviente! .
En estos relatos, Chambers retoma la inquietante atmósfera de la mítica ciudad de Carcosa creada por Ambrose Bierce, cuyas tinieblas se proyectan sobre la apacible cotidianeidad, rasgándola.
Un extraño libro -El Rey de Amarillo- será el portal que genere la superposición de mundos, en la cual los muertos no se resignen a permanecer,
dóciles, en la noche eterna.
Santiago Caruso descifra con maestría el diálogo entre sombras y fulgores que desde las imágenes se extiende, cautivante.
El Rey de Amarillo, serie de relatosvagamente relacionados que tienen como trasfondo un libro monstruoso y prohibido cuya lectura produce miedo, locura y misteriosas tragedias, nos lleva a notables cumbres de terror cósmico .