Joaquín lo tiene claro: va a ponerse a trabajar este verano para poder comprarse una bicicleta nueva.
Después de barajar algunas opciones, ha decidido convertirse en paseador de perros.
Lo malo es que no sabe nada de perros, y que no todos los perros son iguales.
Menos mal que su hermano pequeño le echará una mano en esta complicada empresa.