Querer decirlo todo en un corto espacio de tiempo es cosa de fi lósofo apresado uno de esos a los que les gusta saltar del ser al no-ser sin ponerse a pensar en lo que están haciendo y sin darse cuenta de que se han dejado en casa el paracaídas. Schopenhauer el fi lósofo pesimista se moría de risa cada vez que salía a pasear por el bosque acompañado de su perrito faldero mientras pensaba ensimismado que mucho muchísimo peor sería estar preso en la cárcel o en la cama gris de un hospital o casado.