En este libro se reivindica el papel heroico de algunos miembros del ejército que lucharon contra sus superiores para defender la democracia y la renovación de unos ideales caducos, reaccionarios e intransigentes. Aparecen en el libro unas cuantas perlas militares como ejemplo brutal de aquel espíritu castrense trasnochado y que fue combatido y finalmente vencido por los muchos defensores de la democracia.