En Ibn Arabi, el más influyente maestro del sufismo, se unen la vía mística interior con la contemplación del orden divino del Universo.
Ibn Arabi, reconocido como maestro máximo , fue el responsable de la sistematización de la mística especulativa islámica. Además de centrarse en la purificación del alma y los estados y etapas de la vía mística como modo de acercamiento a Dios, quiso comprender la relación de Dios con su creación y el orden al que esta obedece. Su obra puede considerarse también exponente de la penetración en al-Ándalus de la tradición ismailí que reunió filosofía neoplatónica, cosmología, esoterismo y ciencia de las letras.
El tratado que aquí se presenta por primera vez en castellano traducido directamente del árabe, Uqlat al-mustawfiz, refleja en su título una imagen mística: la disposición del siervo expectante ante su señor y la traba que el intelecto le impone. Esta atadura tiene también un significado cosmológico: es el Intelecto Primero que liga al ser humano universal con Dios y le asegura que volverá a su creador al final de los tiempos. En el ser humano se concentran todos los elementos del universo.