Publicamos la segunda parte de El niño filósofo, el éxito que ha consolidado a Jordi Nomen como referente en el ámbito de la filosofía para niños y que ha sido traducido al chino, al francés y al italiano. La expresión artística es uno de los puntales preferidos por padres y maestros para interactuar con los niños: el público de El niño filósofo y el arte puede ser incluso mayor que el de El niño filósofo.