INVIERNO DE 1999. Un hombre
regresa a casa. De repente,
los faros de su coche iluminan
algo que parece un animal.
El hombre pisa el freno con
decisión. Frente al vehículo
encuentra a un niño en shock,
casi congelado. Sobre la
cabeza lleva una cornamenta
de corzo.
Catorce años después, una
mujer es brutalmente asesinada
en un lago de montaña. Tres
personas han muerto. En cada
ocasión, el criminal ha dejado
una pista. Comienza una
carrera contrarreloj contra el
más peligroso y aterrador tipo
de asesino en serie: el que elige
sus víctimas al azar.