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El mundo visto a los ochenta años

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El mundo visto a los ochenta años

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El mundo visto a los ochenta años

  • Editorial: Renacimiento Editorial
  • Fecha de la edición:
  • Número de la edición: 1
  • ISBN: 978-84-18818-09-7
  • EAN: 9788418818097
  • Colección: Biblioteca de la memoria, Serie Menor
  • Encuadernación: Tapa blanda con solapas
  • Dimensiones: 150 cm x 210 cm
  • 312 páginas
  • Idiomas: español
Con el privilegio de haber llegado a octogenario, Cajal pasó revista en su último libro, editado tras su muerte (y que rápidamente se convirtió en un libro clásico reeditado numerosísimas veces durante medio siglo), a diferentes aspectos de la vida nacional, alguno de los cuales sigue todavía pendiente de resolución.
El sabio español es en este volumen un observador, no solo de los muchos e irremediables problemas físicos que trae consigo la senectud, sino también de algunos asuntos fundamentales que su patria no había resuelto y que casi un siglo después continúan sin respuesta.
Sobresale entre ellos la escasa vocación estatal por la investigación científica, limitándose a puntuales aportaciones al margen de un proyecto nacional pese a la buena cantera que el país proporciona humanamente.
En esta gavilla de escritos no faltan percepciones castizas del mundo madrileño, de esa ciudad en la que cuajó la mayor parte de su biografía humana y científica.
Es, en definitiva, un libro profundamente testimonial de un solitario y descreído octogenario de los años treinta, que también podría pertenecer a nuestro tiempo y a nuestra circunstancia histórica más actual.
Nuestra edición aporta además un esclarecedor prólogo del médico y escritor Javier Sanz.
Con otros registros más propios de ciudadano observador que de hombre científico, conforma Cajal en este singular libro póstumo una visión del panorama español de su tiempo observada por un escéptico octogenario.
La obra de Santiago Ramón y Cajal (1852-1934) sigue gozando del aprecio de los seguidores de la Neurociencia no como una reliquia que se venera sino como el sólido precursor que fue, lo cual le valió el Premio Nobel en Fisiología o Medicina en 1906 tras el Premio Internacional Moscú (1900) y la Medalla Helmholtz (1905).
De infancia peculiar y adolescencia aventurera acabó los estudios de Medicina, cuyo título fue el pasaporte para marchar como médico militar a Cuba de donde regresó con alguna merma física p

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