1170. Un juicio cruel sella los destinos de dos familias enfrentadas. Según marca la tradición, los primogénitos de las dos casas deben ser sumergidos en agua helada. El que se hunda será el escogido de Dios, y eso dará la razón a su familia. Tras el evento, Blanca, la hija del noble Ramón de Corviu, resulta elegida, y Robert de Tramontana, el condenado, tiene que ver durante años cómo los vencedores se apoderan de todas sus posesiones. Pero, en esos instantes en que ambos lucharon por sobrevivir, nació entre ellos una unión especial. Y, a la vez, en el alma del perdedor germinó el deseo de alcanzar un mundo más justo, alejado de las supersticiones. Ese infame juicio del agua será la simiente para una vida dedicada a la justicia y la lucha por la libertad.